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Pep Roig: “Todo el mundo entiende el humor, pero no lo valora”.

25 / 03 / 2009

Pep Roig en su estudio (2009)

 

Raquel García / MiLápiz  25/03/2009

Inauguramos esta nueva sección de Mi Lápiz, y tras darle muchas vueltas a la cabeza, decidimos que la mejor manera de hacerlo, era con las reflexiones de Pep Roig. De él se pueden decir muchas cosas, pero siempre creí  que las primeras impresiones eran sinceras y hasta cierto punto definitivas. Así que me he dejado llevar por mi intuición, y considero que este dibujante/periodista es un buen ejemplo a seguir por su constancia, y por su libertad, como podrán comprobar a lo largo de esta entrevista.  No en vano, publica su primer dibujo en el diario Última Hora de Palma de Mallorca en el mes de  marzo de 1970. En este periódico ha desarrollado su trabajo como de redactor, jefe de sección y redactor jefe, además de dirigir la revista Brisas durante una etapa.

Como dibujante, ha creado numerosos personajes entre los que destacan El Prínsipe Asul, Caperucita Coja, El Sorro Gustisiero, el Ingenuo de la Lámpara y Manchas y Agujeros. También, en la revista Brisas ha creado la serie “La historia de la Historia, o algo así”, y “ Vidas poco existentes”.Fue uno de los fundadores de la revista  satírica Lavativa. También, publicó   sus dibujos y artículos de opinión en el semanario Faxdepera, desde su fundación en 1997 hasta su  cierre, en  2007 . Y como  dibujante, ha colaborado en el Diario Siglo XXI, la revista satírica “El Batracio Amarillo”, y fue colaborador reportero del diario YA.

Y después de todo esto, ahora está luchando por dos proyectos muy interesantes, y  que en cierto modo van unidos. Así que él mismo nos lo va a contar. Primero, ¿Qué es la Sociedad Protectora del Humor?

Se creó como un simple instrumento jurídico, por recomendación de los responsables políticos de las instituciones públicas, Govern y Consell (Gobierno balear y gobierno de Mallorca, antigua diputación), las mismas instituciones que a la hora de la verdad se hacen el longuis “por falta de presupuesto”.

¿Y cómo pretendes llevarla a cabo?

Es curioso como evolucionan las cosas, sin darnos cuenta, y en una sociedad tan poco participativa como la mallorquina, no puedo salir a la  calle sin que la gente me hable de nuestro proyecto. En realidad, anda solo y sin dinero, pero con mucha imaginación. Ahora mismo estamos preparando una fiesta exposición en un pueblo llamado Consell (como el  gobierno de Mallorca) en el que nos hermanaremos con otro museo pobre, el de los aforismo. También preparamos una gran exposición versada en la historia del humor en las Illes Balears.


Deduzco que buscas financiación pública, y que ésta siendo una batalla complicada.

Cierto que busco financiación, porque sin dinero no se puede hacer nada, pero no financiación pública. Yo no les he pedido nada, a las instituciones, sino que les ofrezco. He rechazado una subvención de 16.000 euros de la Consellería de Turisme, no porque considere poco ese dinero, sino porque me he percatado de que no entiende el proyecto; y si no lo entienden, no me interesa que participen.

Pero, no me lo planteo como una batalla. Si las instituciones públicas, los políticos que son los que me animaron, no quieren, o no saben, participar, son ellos los que pierden la  batalla, porque demostrarán su hipocresía, su falta de visión y su pobreza mental, pues no se percatan de que el nuestro es un proyecto que goza del consenso general.

 Hay gente que cree los medios cuanto más pegados al poder menos independientes, y si pagan aún menos.

Es que este no es nuestro caso. Al poder político les ofrezco participar, pero con la  advertencia de que no permitiré ninguna clase de intervencionismo. Ellos ya lo saben, porque conocen mi trabajo como dibujante de humor y como periodista.

¿Buscas la independencia o llenar la nevera?

No busco la independencia, porque ya la  tengo. Estoy sujeto a un contrato con el diario  Última Hora, pero en el periódico nunca me marcan las directrices y gozo de total libertad. La nevera ya la tengo llena, lo suficiente, sin excesos, porque me conformo con muy poco.

Y el segundo de sus proyectos insiginia, que precisamente promueve la Sociedad del Humor,  es   su  Museo , y con carácter universal. Danos más detalles sobre esta iniciativa.

Efectivamente. Se trata de crear un centro en el que tenga cabida toda la amplia gama del humor: el humor gráfico, el literario, el popular, teatro, cine, arte. La idea la llevo madurando desde hace más de diez años. La presenté hace una año después de consultar con personas de la cultura, de la empresa y con todos los partidos políticos con representación institucional, pues lo de los museos corresponde a la Conselleria de Cultura del Consell de Mallorca. Todos me dieron el espaldarazo.

La consellera de Cultura me promerió 70.000 euros, para empezar a investigar a partir de este año. A la hora de poner en práctica esa partida, nada de nada. Ahora empezamos a negociar con empresarios privados, pero las circunstancias económicas no son propicias. No tengo prisa.

También, eres humorista gráfico, crees que es fácil ganarse la vida, o hay que esperar a que los grandes, “pobrecitos míos “, se jubilen.

Eso es como todo: hay que espabilarse. Los que se paran a llorar, ese es su problema. No es fácil, ni mucho menos, sobre todo en un país como el nuestro España, en el que las ideas no se pagan. La  constancia es el camino, pero que nadie espere hacerse millonario como humorista gráfico, eso sólo ocurre en las películas americanas.

Para los dibujantes/viñetistas, cómo les ayuda la red.

Es una fórmula para dar a conocer su trabajo y para dar rienda suelta a sus inquietudes y permite la libertad absoluta, con los lógicos límites del los derechos fundamentales.

Para ti, cuando terminas una viñeta, cómo sabes qué es buena.

Al día siguiente, cuando el público me lo hace saber. Pero el hecho de que una viñeta mía guste a la mayoría no significa que sea buena, simplemente gusta. En muchas ocasiones, el público y yo no coincidimos,

Y cuando, no estás en internet o liado con tus proyectos a qué dedicas al tiempo libre.

Mi tiempo libre lo dedico a estar liado con mis proyectos; y eso es porque todo mi tiempo es libre, excepto cuando me tengo que poner a las órdenes de mi nieta, que tiene tres años de increíble imaginación.

¿Dónde buscas la inspiración?, y ¿cómo buscas los temas para las viñetas? ¿Cuál es tu proceso creativo?

Al tener que publicar en la página de opinión de un periódico, la inspiración, los temas para la viñeta, me viene dado por la actualidad.  El proceso creativo empieza sobre las ocho de la mañana con la lectura de los periódicos, más bien un repaso, y escuchando los informativo de la  radio y televisión. Esto se repite durante todo el día. Sobre las cinco de la tarde hago a viñeta y la envío al periódico; pero más de una vez he tenido que cambiarla por otra, a las diez o las once de la noche, porque se ha producido una novedad interesante.

¿Crees que a veces el humor no es entendido, y cuales son sus ventajas para la salud?

Todo el mundo entiende el humor, pero no lo valora. Pocos profesionales del humorismo gráfico están en nómina como tales en una empresa.  Suele ser colaboradores, lo que no quiere decir que eso sea malo. En cuanto a las ventajas para la  salud: todas. Cualquier situación, por grave que sea, puede ser menos graves si sabe afrontarlo con dosis mesuradas de humor. Digo mesuradas, porque el humor también puede ser utilizado como arma arrojadiza. el humor que se utiliza para ofender al débil, no lo considero humor, sino crueldad.

¿Algún mal rato te ha hecho pasar la profesión?

Sólo cuando miraba lo que cobraba, aunque ahora no me puedo quejar.

¿Cómo has llegado hasta aquí,  dedicado al  humor gráfico?

La constancia ha sido mi fuerza. Soy mal dibujante y mucho peor en cuanto a técnica. De hecho aún no entiendo como pude empezar, el 19 de marzo de 1970, a publicar en un periódico. El mundo esta loco; afortunadamente para mi.

¿Qué le dirías a quiénes consideran el humor gráfico, un arte menor?

Que tal vez tengan razón, pero qué importa. En el arte en general, hay mucho arte menor que ni merece el calificativo. Hay grandes dibujantes de humor, que hacen grande la categoría, y es estos casos no es arte menor.  De alguna manera somos, los dibujantes de humor, los responsables, porque solemos padecer el complejo de inferioridad. ¿Y qué? ¡Eso es fantástico!  ¡Sigamos siendo menores y destripando las hipocresías de los que se creen poderosos y la madre que los parió! Nosotros conseguimos la sonrisa: y eso es arte superior.

 

 

Raquel García es periodista y parte del equipo de Milápiz