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Allan McDonald: “este país tiene una ignorancia total de lo que es un dibujo político”

03 / 07 / 2009

“Ningún caricaturista incomoda el poder, los políticos por suerte, no le entienden a las caricaturas.”

JRMora/MiLápiz 3 de julio de 2009

Norman Allan Sauceda o lo que es lo mismo Allan MacDonald es un dibujante nacido en Honduras un 8 de octubre de 1975 que ha dedicado gran parte de su vida al siempre sacrificado trabajo de hacer viñetas con una gran carga de lucha anticapitalista y crítica política y social.

En pleno estallido del golpe de estado en su país y con el nuevo gobierno intentado, sin éxito, naquillar un evidente golpe de estado, en pleno estado de sitio y cuando se empiezan a limitar las libertades individuales en un país revuelto y siempre bajo la sombra y recuerdo de los golpes militares bananeros de la década de los 80, deja a cualquier crítico en una posición poco menos que arriesgada.

Allan fue uno de esos ciudadanos que sintieron que les robaban lo más fundamental cuando fue detenido unto a su hija Abril de 17 meses durante 24 horas sin motivo ni explicación. MacDonald parece es una persona que se involucra, también transmite cierta tristeza,  aunque no puede esconder el alma de guerrero.

Como él mismo nos confesaba en una charla a través de correo electrónico Honduras es un país sumido en la oscuridad informativa, silenciar los medios independientes y a todo aquel que pueda ser altavoz de opiniones contrarias suele estar en la portada del libro de estilo de los todos los profesionales dedicados al deplazamiento de gobiernos.

 

Si ya se me hace complicado preguntar “de dibujante a dibujante”, empezar relatando una detención y/o secuestro de un dibujante por el ejército puede resultar aún más incómodo como inicio esta entrevista.

 

Unos hablan de secuestro, otros de detención y de las noticias que nos llegaron por Europa sobre el incidente no se desprenden las causas de la detención ¿qué sucedió exactamente? ¿estás fichado o denunciado por algo concreto? ¿qué argumentos  dieron para detenerte?

A.M: No tengo ningún lio con la ley, fue detención, salvo que me llevaron de mi casa, eso en el portón de mi casa, lo cual es cierto porque vivo en una comunidad muy pacífica, se ?llama secuestro también, eran altas horas de la noche, el día del golpe  militar.

 

No había luz  y habían emitido estado de sitio, ellos alegaron que violé ese estado de sitio porque tenía la puerta abierta.

Con lo que está pasando en tu país ¿sientes miedo o ha cambiado tu actitud frente a la hoja en blanco? ¿te sientes menos libre?

A.M: Me siento menos libre, porque trabajo en un periódico donde se apoya  ese golpe, lo cual me pone entre la espada y la pared, no creo que es ético hacer caricaturas sobre la gripe porcina  en estos momentos que se desangra el país, en estos días he dejado de publicar por cuestiones voluntarias.

¿Existe en Honduras una guerra de trabajos de caricaturistas contrarios y favorables al golpe?

A.M: Sí, casi todos los caricaturistas por razones de los dueños del periódico, y por razones de dignidad, los caricaturistas más frecuentes en esta crisis son Sergio Chiuz, los demás, como Roberto Ruiz, Doumont, Napoleón Ham, Banegas… siento que están presionados en menor medida, y en sus viñetas no hablan del asunto.

 

¿Hay caricaturistas que dibujen negando el golpe o justificándolo?

A.M: Pues sí, en la anterior respuesta te doy detalles, pero ellos son caricaturista de poca imagen, es decir su trabajo siempre ha sido un poco apartado de las luchas ideológicas y sociales históricamente  en  Honduras.

¿Te has planteado alguna vez dejarlo y dedicarte a otra cosa que no tenga relación con el dibujo y la opinión?

A.M: Sí, de hecho lo haré con más fuerza, para comer y darle el alimento  a mi hija de meses,  ahora me dedico al diseño grafico y hacer cuadernillos con organizaciones independientes, pese a que desde hace 24 años publico una viñeta diaria,  mas una pagina de 6 viñetas cada sábado, y lo seguiré haciendo, pero mas por un deber que por  cuestiones económicas,  acá la caricatura es un chiste, mi detención causó  risa en Honduras.

 

Las viñetas la gente las ve y admira porque se creen ellos que allí esta la clave de los números que saldrán premiados en la lotería, este país tiene una ignorancia  total de lo es que es un dibujo político.

 

La pregunta típica pero que no puede faltar ¿cuál la rutina del proceso de creación de tus viñetas?

A.M: Te lo diré de manera exacta, me levanto alas 5 de la tarde, como algo, tomo un jugo de zanahoria y leo vía red los diarios, reviso diarios de España, México y Colombia, leo unas paginas de periodismo alternativo, leo algunos análisis, y hago bocetos de lo que pasa, anoto detalles coyunturales de los que pasa en el mundo.

A eso de las 7 pm empiezo el boceto, dibujo en papel bond blanco normal, con tinta china, trazo de un solo golpe el dibujo, cuando lo tengo listo, que puede tardar unas dos horas o mas, a veces toda la noche y no lo logro, después de todo eso, lo escaneo, le pongo un par de colores o ninguno y lo envío al diario, para que sea la caricatura del día que  yo le coloco como fecha.

Así  es el proceso, a veces hago todas las 7 caricaturas de la semana, nunca dibujo viñetas sobre lo que sucede mediáticamente, sino que pueda permanecer  vigente, todas mis imágenes son ideológicas, la caricatura que sólo denuncia y no lucha, se convierte en lamento.

 

Finalmente me acuesto a eso de las 10 de la mañana del día siguiente.

 

¿De dónde viene el seudónimo Mcdonald?

A.M: Es mi apellido, pero legalmente no lo llevo porque cuando nací, mi padre estaba en la cárcel por cuestiones políticas, así que  era imposible registrarme con el apellido real.

Tu padre se dedicó  al dibujo y la pintura ¿Qué tipo de trabajos hacía?

A.M: Mi padre era pintor, dibujaba paisajes para comer, sus ideas era muy fuertes en lo ideológico como para poder darnos de comer a nosotros que en ese entonces éramos cuatro niños.


¿Hay huecos en la prensa “mayoritaria” de tu país para dibujantes que reman contracorriente?

A.M: No, no existen esos huecos, solo son 4 periódicos, y son de la burguesía, cada uno tiene 2 caricaturistas, debo decir que  el periódico donde trabajo, es  ultraconservador, el más conservador de Honduras y el mas grande, pese a ello, siempre publicaron mis trabajos sin muchos rasguños de censura, salvo en estos días incómodos para todos y más para los  ricos que manejan los medios de comunicación.

¿Crees que existen en Honduras dibujantes incluídos en “listas negras” por su trabajo?

A.M: No, ningún caricaturista incomoda el poder, los políticos por suerte, no le entienden a las caricaturas.

¿Sigues la reacción de los medios y humoristas gráficos europeos sobre las últimas noticias sobre tu país?

A.M: Sí, de hecho en Rebelión de España y Juventud Rebelde de Cuba, se han creado sitios para solidarizarse conmigo y con el país con dibujos de todas partes del mundo, eso es algo maravilloso, porque acá en Honduras, la oscuridad es total.

Internet se está convirtiendo en el  campo de batalla real para la libre  expresión ¿cómo es tu relación con internet como profesional del humor gráfico?

A.M: Magnífica arma, allí es donde publico lo que jamás publicaría en papel, y lo nuevo que debo enfrentar, es la caricatura en flash y  3d, para llegar a mas personas, y el mensaje más triturador.

¿Cuál es la buena noticia sobre la cual quisieras poder hacer una viñeta?

A.M: Esa noticia maravillosa de que en Honduras retorne la luz y el presidente legalmente electo esté de frente ante su pueblo que lucha por él…..será pronto

 

 NOTA: Artículo de opinión enviado y firmado por Allan McDonald  aunque en otras fuentes, donde aparece copiado literal,  figura bajo la firma de Roque Dalton y otros nombres , por lo que no podemos confirmar su autoría.

 

CARICATURA DE PAÍS

Allan McDonald.

Hacer caricaturas es un oficio muy parecido en la apreciación de los lectores, a las  piruetas de un arlequín. Normalmente quienes nos dedicamos a este aislado e inútil oficio nos  encontramos a diario con gente que te pide que por favor le des un autógrafo en imagen para hacerlos reír por un momento, o que le dibujes a Garfield a los hijos de ellos, que ni idea tienen quien es uno, o que hace. Por eso suelo no salir tanto a las calles, porque mi generosidad puede sin lugar a dudas erosionar los vuelos limitados de mi creatividad y hacerme perder la perspectiva del compromiso que diariamente tengo que asumir con la realidad y con la condición humana.

En Honduras  hacer dibujo político, es contar chistes.

Nuestro país es surrealista y ya lo era desde antes de salir en las portadas y en las pantallas plasma del mundo. Pero fue preciso que se suscitara esta experiencia cavernaria para que se supiera que un ojo sangrante puede alojarse en la macana de un gendarme. Y Que el preguntar al pueblo sobre si apoyas algo o no para escribir una página de cambios pueda provocar destierro, detenciones, muertes, represión, aislamiento, porque en sus mentes cuadradas de petulancia occidental, el pueblo no está preparado para pensar, y la democracia no puede cometer la absurda irresponsabilidad de conferirle un espacio de decisiones. O que por ejemplo muchos hondureños estén defendiendo la constitución en las calles con su indignación y su sangre encharcada en las avenidas pavimentadas de verde olivo, y en los televisores nacionales aparezcan las lágrimas negras del rímel descolorido de Verónica Castro en los novelones mexicanos, porque es mas interesante el drama del celuloide que el drama humano, y que  algunos intelectuales bonitos se pasan las horas discutiendo sobre la tragedia griega, sin importarles la tragedia nacional, y los viejos, jubilados de la nostalgia pierden sus últimos días jugando cartas de azar sin importarles que la patria esta perdida, atravesada por una rey de corazones, y los jóvenes light se pasean en los mall´s, tristes por la muerte del rey blanco y negro del pop.

Miras al país, te introducis al país y como Henry Bergson, sentís que te engolfas en un barco alucinante, que no distinguís el maridaje defectuoso en la geometría arquitectónica de los diseñadores burgueses entre un edificio de una red hotelera de prestigio internacional y la otredad configurada con un trazo inigualable de miseria como el zaguán en que se esconden todas las porquerías de una sociedad que mira en la pobreza un defecto y en el pobre un estorbo urbano.  Aquí donde la vida está en las manos de la voluntad del otro y la pobreza en el bolsillo ignominioso de unos cuantos ricos. Este mapa hondo de desigualdades es el tema de mi trabajo. Eterno retorno de Nietzsche a la desigualdad y la vuelta de la desigualdad en una vieja callejuela de Tegucigalpa, marcada por los grafitis de las jóvenes generaciones que por primera vez saben que el mundo cabe en sus manos y no en Google, y la utopía en el compromiso permanente. Esta bendita juventud que acometió contra las estupideces de una vieja generación que nos legó una guerra risible de fútbol, golpes de Estados y militares con medallas como minas andantes, y en la algidez senil, esta locura de golpe como una forma de decirse a sí mismos que todavía pueden jugar la partida de ajedrez final, mientras la violencia militar pone en jaque mate nuestro futuro. La voluntad de poder, mal asimilada de Schopenhauer como germen de la locura actual, pero sobre todo una vida y una eterna representación de personajes que no se cansan de jugar el mismo papel de voraces aves de rapiñas.

Por todo ello, la vida ha perdido valor, y la dignidad es una broma macabra que solo cabe en el espíritu de los que estamos enfermos de realidad. La solidaridad mundial que he recibido me ha conmovido como también la indiferencia y la burla de la prensa local, que está armada de razones de desprestigio y artilugios para llamarle caricia a lo que sin lugar a dudas fue un golpe. Fui detenido, que importa unas cinco horas no más, otros compañeros han sido heridos, otros muertos y la mayoría silenciada por la amenaza y el secuestro. Esto es un Estado agrediendo al individuo, al legítimo bien supremo de las constituciones burguesas, que a veces recurren a las armas para recordarnos que somos personas solamente, y que ellos trazan geométricamente  la medida  de nuestros silencios.

Tegucigalpa, la vieja, bella putía, trazada por la lógica superlativa de la sobrevivencia diaria, con puentes llenos de lodo como recuerdo aun de los huracanes, las calles destartaladas, los voceadores de periódicos, las vendedoras de ropa usada que desafían la lógica del libre mercado, los vendedores de CD pirateados, que gritan que ya tienen el ultimo de Michael Jackson, esta Tegucigalpa colonial, un hoyo de casitas miserables, una ciudad barrida de fantasmas del siglo pasado que viven esperando un milagro para sentirse  capital, hoy es el centro del club de los últimos gorilas del siglo XXI, Tegucigalpita de mis amores, hoy congestionada de marchas de ricos que abultan la masa con guardaespaldas y en Las otras calles muchachos con sus morrales en las espaldas librando la batalla de sus vidas, campesinos descalzos, descamisados, madres solteras a puño limpio con los militares con caras de niños  campesinos, explotados  por el sistema, con uniforme ajeno y garrote prestado, militares pobres que no saben que guerra liberan, que nunca han leído esas teorías de la izquierda o derecha, su única ideología es ponerse un casco que los libre de las piedras arrancadas con el alma de los muros de la resistencia.

Esta es la Tegucigalpa que hoy retrasa su faena cotidiana para lidiar con el fervor ciego de unos fanáticos que como tigres hambrientos ven en el rito de la sangre la confirmación sádica de su salvajismo. Hans Arp y Chirico podrían recortar el diario y hacer collages de taxis llenos de tanques de sangres o de muchachitos sacados de las etnias milenarias para disparar el odio que no pudieron conjurar con la venganza de siglos. O una mujer caminando con la luctusiodad de una actriz y un niño vociferando en sus faldas de seda el próximo numero de la lotería.

Así es Tegucigalpa, así las desigualdades, así la ternura de la utopía diaria. Así el amor a la vida, así la necesidad de cambios. Así lo leyó nuestro presidente de quien diariamente se reían porque no se comportaba con la delicadeza y los urbanismos de un ministro europeo y provocó reformas que perforó bolsillos hermeticos. Así es la Honduras a quien han despojado de voz, porque en las calles solo se permite que digas que tenemos un mesías con apellido italiano pero con un corazón propio de las peores mafias napolitanas.

Fui y seré  siempre ese pobre muchacho que hace caricaturas, que no tambalea ni una mosca, que ningún político de Honduras se molestará en reprimir, porque, ¿qué daño podría hacer esa rayitas espantosas que dibujo? Si dibuja mas bonito mi sobrino de 4 años decía esta tarde un periodista de radio golpista, y es verdad, porque mi “accidente” de detención, fue condenado por miles de personas en el mundo, por centenares de cadenas televisivas y periódicos de decenas  de países en el mundo entero, pero en Honduras es una carcajada eso que se llama conciencia. Ser respetado en el mundo por tu trabajo te da esa sensación gris y fatal de que uno acá es innecesario, como la democracia que  al final de cuentas, es también una caricatura.

Tegucigalpa, una tarde a finales de junio de 2009, que pronto solo será un mal recuerdo en la jungla de la historia.