Los viejos inventos de Ramón Sabatés i Massanell se han sacudido el polvo, y gracias al homenaje que le rinden el periodista Jordi Garriga y el diseñador Jordi Freixes será posible recopilarlos, a través de la publicación de un libro. En él se repasa la trayectoria de este mítico dibujante, fallecido en 2003, y creador del “profesor Copenhague”.
Sin duda alguna, de nuevo una buena noticia. Porque los últimos años del catalán, no fueron justos. De hecho, fue olvidado, y murió en un asilo, acompañado por su mujer Enriqueta. En 2001, Ramón tuvo que hacer un llamamiento desde la Residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en Sant Just Desvern (Barcelona) , y es que su situación económica era muy precaria, y tuvo que poner a la venta sus recuerdos, para poder sobrevivir. Como se plasma en el blog hermano de Jr. Mora.
Concretamente, se trasladaron allí, arruinados, desde su piso, con todas sus pertenencias, ya que iba a ser embargado. Sabatés “para intentar “ahorrar”, decide vender sus dibujos originales. Un total de 54 obras de trabajos de la etapa el mítico TBO.
“El precio de cada obra es de 35.000 ptas, además de estos originales, también va a poner a la venta una colección de chistes, el precio de los cuales es de 15.000 pesetas” (información publicada el 28 de septiembre de 2001, el diario Barcelona bajo el titulo”Una trista història del TBO“, de Carmen Picart de la agencia EFE.
Finalmente, esta colección de originales fue comprada por del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona, quién así prentendía ayudarle, y reconocerle su labor. Y es precisamente, estos dibujos los que sean recopilados, ahora, en este libro.
Ramón que padecía una enfermedad cerebro-vascular que apagaba su vida y que le obligó a estar encamado, sin apenas poder ni hablar, falleció el 9 de enero de 2003 a los 87 años. Y lo peor, prácticamente solo como reconocía su viuda, en una entrevista de Jr. Mora, que aún se puede escuchar. Estuvieron juntos durante 62 años.
Ramón y Enriqueta tuvieron una hija, Mª Ángeles, que trabajaba para un periódico, posiblemente para el diario”Barcelona“, y falleció el 2 de febrero de 1992 con 43 años. Esto fue, en parte, uno de los hechos que pusieron en marcha una cadena de sucesos que provocaron una muy dura mala racha para la pareja. Y otra de las curiosidades que se recogen en JRMORA.com, es que Ramón Sabatés con aproximadamente 6 años era compañero de clase de alguien de apellido Bruguera, algo mayor que él (aunque Enriqueta afirma que eran de la misma edad) y compartían aula y profesor. Este compañero de colegio , en unos años sería el creador de la emblemática editorial, en la que, también ,trabajó hasta prácticamente su cierre en los años 80.
Como decía él mismo, “todos sus inventos funcionarían de ser realmente construidos”. Y al menos 3 de ellos, vieron la luz, según una información de la Opinión de Tenerife. Estos fueron, “una máquina de cortar puros y un dispensador automático de postales- de la etapa en la que trabajaba para el TBO, y recientemente una “mini-grúa” para recoger pañuelos caídos al suelo, uno de los últimos proyectos de Sabatés que ha construido Juan Pablo Losada, un admirador del autor”.
Aunque la mayoría lo recordamos por los inventos del profesor Copenhague, nos es extraño porque llegó a los 1.000 dibujos, en su dilatada carrera, nos encontramos a Casimiro Noteví, agente del TBI.Para Bruguera realizó, en formato de cuadernillos, la serie El Capitán Microbio (ocho números). También son suyas las series El abuelo y La familia Tragaperas, La familia Sulfamida, las aventuras de Pepe el Gitanillo, o las viñetas de la Vanguardia o el Periódico de Cataluña.
Por Raquel García



