La viñeta de la polémica. Autor Pat Oliphant
El humor, a veces, puede ser más sútil o menos, hacernos más gracia o menos. Pero, lo última polémica es un poco difícil de digerir. Así, según un diario nacional en sus páginas recogía la siguiente información. Un grupo israelí pro-derechos denuncia al autor de una viñeta, publicada en Estados Unidos, por relacionar la estrella de David con los símbolos nazís. Y la tachan de “antisemita”.
El dibujante en cuestión es Pat Oliphant. De hecho, el New York Times lo ha calificado como el humorista gráfico más influeyente en la actualidad. Incluso, en su haber de reconocimientos cuenta con un Premio Putlizer, logrado en 1967.En cuanto a la viñeta de la controversia, ésta vez es un dibujo donde aparece un soldado sin cabeza que va empujando a una gran Estrella de David, que amenaza a una pequeña mujer que porta un cartel de Gaza, en relación a los últimos acontecimientos vividos en la Franja.
Y esta ocasión los ofendidos han sido el Centro Simon Wiesenthal de Los Ángeles, que cuenta con más de 400.000 miembros en Estados Unidos, asegura que la viñeta “denigra y demoniza a Israel”.Incluso, piden la retirada del dibujo de las páginas web. Y lo curioso es que si entras a la dirección web de este colectivo, encuentras un enlace a la ilustración, con lo cual ellos mismos están contribuyendo a su difusión.
La viñeta se ha distribuido a través del sindicato de caricaturistas , Universal Press Syndicate, y hasta este momento parece que no se han pronunciando al respecto.
Tampoco, ha sido la primera vez, que este viñetista ha levantado ampollas. Así, en 2001, la asociación de periodistas asiáticos lo acusaba racista y de fomentar los tópicos. En 2005, se repetía la historia con la comunidad árabe, quienes manifestaron su preocupación . En 2007, dos dibujos animados de Oliphant causaban una respuesta similar. Ahora, habrá que ver en que termina todo esto, y si tendrá algún tipo de repercusión para el consagrado artista, conocido internacionalmente, como un pequeño pingüino llamado Punk, esa es su firma.
Por Raquel García



