De cuando los fanzines por Víctor Fernández

Escrito por on mar 18th, 2009 y archivado en Fanzines. Puedes seguir las respuestas a esta noticia a través del RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o trackback a esta noticia

fanzines

Esta historia comienza allá por los principios de la ciencia ficción en los Estados Unidos.

Unos cuantos locos escribían historias futuristas que otros cuantos locos leían. Estoy hablando de la época en la que sólo existían dos revistas de cf (ciencia ficción) en el mundo, y eran más unos intentos de revista que una propia revista.

En esta época empezó a escribir Asimov, y se empezó hablar del fandom -que no es otra cosa que la comunidad internacional de seguidores de la ciencia ficción- y de los fandomitas. Como sus relatos eran bastante malos, no eran aceptados en ninguna revista, y así nació el fanzine, que es la revista de los fandomitas.

El grito de guerra de los fandomitas es FIAWOL (Fandom Is A Way of Life). Así, el fanzine, originariamente, no era más que una revistilla de aficionados a la ciencia ficción, posteriormente se le han ido asignando otras connotaciones, tanto positivas -independiente, sin ánimo de lucro…- como negativas; cuando en realidad un fanzine no es más que una palabra que define una publicación que no tiene existencia legal formal (pues no paga impuestos, no tiene ISBN…). Hasta aquí el pasado.

No utilizaré más la palabra fanzine. Odio dicha palabra, es una de tantos términos acuñados más por el uso que por la reflexión del uso, inventada por unas personas -los fandomitas- cuyo nivel cultural y lingüístico, salvando a un puñado de genios, es mediocre.

Lo que de verdad me deja de piedra, es ver como a partir de los seguidores de ciencia ficción el termino se trasplantó a los seguidores de tebeos y de allí al resto de la cultura.

Pero si algo me revuelve las tripas, por encima de todo, es como personas que se consideran abanderadas de la cultura se decidan a adoptar dicha expresión para referirse a unas cosas que escriben y fotocopian con buena parte de su corazón y todo el cariño del mundo.

Yo no soy filólogo, y ni siquiera entendido del tema, pero cualquier estudiante medio de filología debería proporcionarte palabras en castellano a puñados que podrían sustituir a fanzine. El problema, como siempre, reside en las connotaciones.

El autor de la obra piensa : “no lo llamaré gacetilla porque es despreciativo, ni gaceta porque no se lleva; tampoco puedo llamarlo revista porque no es una revista, publicación es demasiado soso -pero si le añado el independiente un poco menos-…” Así podríamos continuar ad infinitum. ¡Está tan necesitado el español de nuevos creadores de lenguaje!…; ya sé de mayor seré artista reconversor de palabras al español, a ver si en una vida de trabajo consigo desterrar el E-Mail, el fanzine y tantas otras burradas.

Como todavía soy chiquito, y apenas si sé contar hasta siete, prefiero llamar fotocopias encuadernadas a lo que otros llaman fanzines. Por supuesto todos ustedes se estarán preguntando a cuento de qué viene esto. Pues bien, en una de las últimas editoriales de Tiempos Modernos (no pongo la última para curarme en salud), se hacía alusión a cierta conversación sobre revistillas que tuve con Daniel.

Mis palabras, como casi siempre, fueron mal interpretadas y peor entendidas.

Yo creo que en este aspecto estoy completamente gafado. ¿Han probado ustedes a dejar una nota explicando algo con total claridad? Lo máximo que conseguirán serán parecer chulos, o a lo mejor parecen chulos y el receptor no entiende la nota. Así, he decidido explicarme un poco más extensamente en este escrito, aprovechando de paso para arremeter contra el vocablo ese de antes. Pues bien, en dicha editorial Daniel hablaba de la gratuidad de las publicaciones defendiéndola a capa y espada.

Dicha editorial era fruto de un comentario que yo hice en la feria de tebeos, y que a posteriori él mal interpretó. Yo no acuso a nadie, en absoluto, por favor que nadie se ofenda por mis palabras. Simplemente vuelvo a explicar aquello que le comenté a Daniel a ver si queda más claro.

El tema era la gratuidad de las revistillas y sus ventajas e inconvenientes. Por supuesto las ventajas son claras y mucho más visibles a priori que los inconvenientes, por eso no las voy a nombrar, que cada cual utilice las que guste, todas son correctas.

Sin embargo, a mi entender los inconvenientes tienen un trasfondo mucho más grave. Vayamos por partes. Como decía antes, cuando Asimov empezó a escribir proliferaban los fanzines entre los yanquis. Es más, Asimov después de enviar sus primeros relatos a las dos revistas de cf que pagaban por ellos y ser rechazados los publicó en revistas gratis.

Así se tiró una temporada (mis datos sobre Asimov son de memoria o sea que agradeceré si alguien me los corrige) publicando allí hasta que sus relatos fueron ganando calidad. Entonces probó suerte de nuevo con las revistas que pagaban, y el director de una de ellas que era un perro viejo le escribió una contestación que decía más o menos algo así: “… querido señor Asimov, sus relatos son muy buenos, sin embargo he decidido que no voy a comprárselos.

Si hasta ahora ha estado regalándolos yo me pregunto ¿por qué a mi no me los regala?

Así que de momento señor Asimov, le recomiendo que siga publicando sus relatos en fanzines gratuitos, porque yo no voy a darle un duro por ellos”. La respuesta, cuando menos, es avispada y muy granadina, con una mala follá palpable. Cuando alguien decide dar su trabajo a una gaceta gratuita o monta una, persigue varios objetivos.

Pueden ser todos ellos en su conjunto o simplemente alguno, pero casi seguro que cae dentro de estos que voy a nombrar. Sólo nombro motivos egoístas, que son los únicos reales (parto de la base de que no es una publicación de una ONG ni nada así, sino simplemente una revista de ocio), los motivos tales como la difusión de la cultura, conseguir un mundo mejor y cosas así los obvio por ser demagogia barata. Cuando te metes en algo de esto casi seguro que es por: ver si sirves realmente en eso, conocer gente relacionada con el tema, alimentar tu ego al ver publicados tus relatos en unas fotocopias de cien ejemplares, que otros amigos que lo hacen contigo te enseñen a hacerlo mejor, e incluso como puente hacia otra cosa. Sería injusto olvidar a aquellos que hacen gacetas por gusto, porque así les gusta gastar su tiempo libre, pero la verdad es que de estos he conocido a pocos. La mayor parte de los redactores de panfletos, artistas allegados, columnistas osados, músicos frustrados y poetas melancólicos se meten en estos berenjenales es con el objetivo de que sea el paso previo para algo. Ellos buscan vivir de ello antes o después, es decir persiguen su propio beneficio. Quiero que quede claro que esto no es malo, todo el mundo busca su propio beneficio al actuar -otro cosa es que se atrevan a reconocerlo. Llegados a este punto, y reconocido este argumento debemos preguntarnos ¿no es lo mismo que persiguen aquellos que publican su trabajo en revistas prestigiosas -o menos- y periódicos mentirosos -o menos- ?

Intentaré explicarme. La negativa del director a Asimov se puede explicar desde la óptica de alguien que trabaja en el negocio editorial (el cual últimamente en España no va tan mal como dicen, venden en montones pero se lee como siempre: apenas nada); cuando te dedicas a algo de esto y te pagan poco, tu sueldo entra en lucha directa con aquellos mejores o iguales que tú que lo hacen gratis. Dirán los radicales : “… que se jodan, para eso yo soy mejor, ya verás como me contratan a mí cuando pase un tiempo” Esto da idea del nivel mental de los radicales. Llevan razón en parte, tal vez consigan que echen a otro para meterlo a él, pero yo creo que debiera pensar en poner en remojo su barba, pues él será el siguiente. Así las publicaciones gratuitas hechas por aficionados que debieran ser instrumento de la cultura se convierten en instrumento del sistema y pierden las ventajas que poseían a priori.

De todas formas si aún no le convencí, siempre queda el argumento capitalista puro y duro: hoy en día lo que no se vende es porque no vale nada. Pero como yo no soy capitalista lo desecho por burdo, espero que le convenzan más el resto de ideas. Pudiera parecer con todo esto que yo soy algún editor importante, o que odio las cosas gratis y buenas, o algo similar. Nada más lejos de la realidad.

Con todo este desatinado escrito sólo pretendía abrir un poco las anquilosadas miras de los gacetilleros de Granada, que son bastantes, y que sólo tienen ojos las más de las veces para la envidia propia o ajena, cuando debía ser al revés, en casa de pobres todos amigos. Pues no, si tu no comes lo único que te alegra es que el otro tampoco coma. Poco más, ya me pasé de extensión hace un rato, así que cerraré el chiringuito. Sólo me queda agradecerle a Daniel el que me publique esto en su gaceta (si es que lo hace) y dejaros a todos una última reflexión: tal vez los escritos de revistas como esta tengan buena parte de culpa de que el trabajo de los verdaderos artistas y escritores no sea reconocido en su justo medida y valorado como tal.

Artículo recibido y  rescatado (con gusto) de la memoria fanzinera de Víctor Fernández de http://www.todachina.com


3 Respuestas para “De cuando los fanzines por Víctor Fernández”

  1. PinkPanther dice:

    Mi querido JR: muchas gracias por poner esas líneas, inconexas, mal escritas, en las que se entiende sólo a medias lo que quiero decir. Sirva como excusa que las escribiera hace quince años, sin ordenador y a las prisas. No merece la pena corregir nada, que otras cosas más importantes tendrás por hacer.

    Creo que por desgracia el tema no ha perdido vigencia con el paso de los años y la creación de la Super Agencia de JR demuestra que algunos pensáis que hay caminos intermedios, independientes y que se construyen con cariño y buena fe que deben ser transitados.

    Desde aquí felicitaros por el proyecto, en especial al moscaco de JR.

  2. Cuidado, tío, estamos leyendo tu artículo gratis en internet y, efectivamente, nos está dando la impresión de que no vale nada!

  3. PinkPanther dice:

    Hombre, gracias por la apreciación, bastante puntiaguda. Tienes razón, sólo el propio autor tiene una valía inferior al artículo publicado. Yo creo que la clave del asunto reside en las reacciones que produce, reacciones como la tuya. Es mucho más fácil reaccionar así que sentarse a pensar como compatibilizar cosas contrapuestas: la supervivencia de una persona que cobra menos a la hora que una asistenta (como se les llama ahora a las sirvientas), la supervivencia de un sector con mucha competencia y la posibilidad de alguien de dar a conocer las cosas que hace. Ya se lo dije a JR, le admiro por la creación de la agencia y espero que llegue muy lejos. También estoy seguro de que le mostrará cosas de la naturaleza humana que le volverán más sabio y, por desgracia, tal vez más negro.

Deja tu comentario

Acceder / Todas las imágenes son propiedad de sus autores, para los textos: Creative Commons License
Política de privacidad / LSSI / Los textos de Mi Lápiz por JRMora están licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.
Basado en un trabajo de www.milapiz.es.